La Odisea de Espartako.

Sucedió en Ripollet, a las 4:15 de la mañana del domingo 13 de Abril del año de guerra de 2008. Espartako Janko, guerrero cordobés de descendencia eslovaca (que no es lo mismo que eslovena; ya sé que puede sobrar el comentario, pero creedme, confunde) a la cabeza (por lo menos en estos instantes) de casi 300 caminantes (288), afilaba su hacha con los dientes antes de iniciar la partida de su ejército a la conquista del temible bastión de Montserrat, donde Raúl el Espartano, alias “Rulo-tope-chulo” le esperaba junto con su amada Mel alias “Que-parte-de-…-no-entiendes”, bruja guerrera, y su guardia de elite, el CER, enfundados en sus armaduras naranja butano.

Partió la comitiva. Espartako cabalgaba junto a la joven guerrera Melissa, alias “Y-tú-de-donde-eres-porque-ese-acento-es-raro”. Tranquilamente llegaron a la primera trampa preparada por los villanos del CER: no contentos con esconder la Butifarra Sagrada, alias “Coño-que-bien-sienta-esto-después-de-35-km”, lejos de su alcance, disfrazados de peregrinos con frontal, invitaron a los invasores a un mágico brebaje, alias “Me-voy-de-varetas-coño-que-no-llego” y unas ricas viandas. Para nuestra sorpresa Espartako sólo sufrió una desaceleración general de sus impulsos, lo que le obligo a separarse del grueso de su ejército, pues la guerrera Melissa, estaba enamorada del miembro del CER, Sir Santiac, (a ver….”del miembro” quiere decir que pertenecía al CER, cochinos).

Mas no falleció el ánimo de nuestro noble héroe, que intentó engatusar con su gracia cordobesa a los miembros más antiguos del CER (y con sus facultades mentales más alteradas), pero el Güelo Joan, alias “Tiva-cony-Raul”, no cayó en su estratagema.

Diversos problemas retrasaron la llegada de nuestro héroe al Rincón de la Butifarra Sagrada, donde la Bruja guerrera Mel, le ofreció una buti aflojapiernas para retrasar aún más su marcha. Además, el druida Víctor, alias “A-mi-no-me-estreses-yo-me-voy-de-barrancos” preparó unas ricas patatas bravas con una salsa salvaje, para provocar la explosión del estómago de nuestro valeroso Espartako. Sobrevivió!, pero no mucho.

El grueso del ejército enemigo llegó al Santuario de Montserrat donde obtuvieron su preciado botín: la “Medalla del Caminante Valeroso”, de incalculable valor y prestigio. Pero el grueso de las tropas del CER, esperaba, espada en mano, la llegada del caudillo Janko, con la idea de que, al eliminar a su jefe, sus tropas se batirían en retirada en la flota de autobuses que nos ayudaba en la defensa. Pero Espartako no llegaba….

Sus tropas, dándolo por muerto, abandonaron el campo de batalla con el botín saqueado. No obstante, los espías del CER, con Mari Carmen “Camina-y-revienta-tú-si-quieres” a la cabeza, nos informaron que Espartako seguía vivo (de milagro) y llegaría en unos años a Montserrat.

Las defensas del CER se relajaron y ese fue su grave error. De repente, un anciano de piernas temblorosas y semblante feliz y cansado, subió las escaleras de acceso al santuario y pilló a los guerreros del CER durmiendo en las almenas, ERA ESPARTAKO, al que casi todos daban por muerto hacía un par de años. Finalmente pudo arrebatarles el Tesoro que tanto ansiaba: su Medalla.










Felicidades campeón! Gran hazaña la tuya. Y diles a los cabrones de tus compañeros de trabajo, que no deben decirte que pasaste la noche en Sitges (aunque fuera verdad).

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3 Responses

  1. Jordi Garcia Pi 24/05/2014 / 12:53

    Yo antes de seguir escribiendo historias sobre nuestro querido heroe, el nombre que creo que le corresponderia es el de el NGÊHESPARTAN (nuetro gran heroe Espartan)

  2. Jordi Garcia Pi 24/05/2014 / 12:57

    Creo que siguiendo la receta de la tortu a partir de mi próxima entrada en el bloc voy ha hacer referencia a nuestro Heroe. Creo que se lo merece.

  3. Rul T. 24/05/2014 / 14:08

    Conforme! Aceptamoss Ngêhespartan como nombre guerrero de Janko, pero… eso como se prouncia?

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