GR 5: Aiguafreda – Matagalls – Coll St. Marçal

Ficha

Fecha: 18/01/2014
Distancia: 23.8 km
Desnivel acumulado:

Subida: 1472 metros
Bajada: 747 metros

Dificultat:

Alta

Descripción:

La primera salida de este 2014 tenía mala pinta desde el primer momento. Mala meteo con 1472 m de desnivel más la bajada a St. Marçal no es cosa a tomarse a broma. Aún así, el autobús va prácticamente lleno. Mel y Lau, con algo más de cabeza que el resto de nosotros, se quedan en casa.
Llegamos a Aiguafreda con el cielo encapotado, aunque no hace frío y apenas corre el viento. Tras el correspondiente desayuno de rigor, emprendemos la marcha.

Empezamos a subir casi desde el primer paso, por un sendero constante pero no muy duro y muy marcado. La humedad ambiental es tremenda y pronto empezamos a sudar por el esfuerzo. Sin prisa pero sin pausa llegamos al Coll de Sant Martí; han sido 5.5 km de subida sin parar, aunque se hace bien.

A la izquierda podemos ver el Tagamanent, donde destacan las ruinas del castillo y la ermita. El cielo está totalmente encapotado.

Seguimos avanzando a buen ritmo: la lluvia es una amenaza y la gente no tiene ganas de parar mucho. Seguimos y pasamos con Can Bellver, donde nos encontramos con ese simpático (y nada obediente) cachorro.

Seguimos subiendo por la pista, pasando por el Pla de la Llacuna hasta que llegamos a la cima. Ahora nos queda todo el Pla de la Calma hasta Collformic.

Aquí empieza a llover, al prinicipio poco a poco, pero empieza a ganar intensidad rápidamente; el viento de costado hace que el chubasquero sirva de bien poco. Además se forma una densa niebla que casi no nos deja ver nuestros propios pasos. Nunca se me había hecho tan largo el Pla de la Calma.

Llegamos a Collformic lloviendo fuerte y nos metemos a saco al bar, que es la parada para comer. Al estar el día tan feo apenas hay gente, así que más o menos nos podemos sentar apelotonados para la comida. La gente empieza a comentar que abandonan en ese punto, aprovechando que está aquí el autocar.

Llega la cola e Isidro comenta que cada vez está peor la cosa y que se anula la caminata, pues no es seguro subir con el grupo hasta el pico. Además la bajada no es que sea muy aconsejable con ese tiempo.

La gente acepta con gusto y, tras comer tranquilamente, nos volvemos para casa. ¡Cae granizo!

Al salir de la zona del Montseny, el tiempo está mucho más tranquilo que arriba. Nos tocará reprogramar el resto de salidas para hacer el tramo que nos ha quedado pendiente.

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