Gorges du Tarn – Vacaciones 2008

Este año, decidimos pasar del calor y nos vamos al sur de Francia con una doble intención: naturaleza en las Gorgas del Tarn y castillos en el Pays Cathare. Dicho y hecho. Cogemos el Superpeugeot y nos plantamos como el que no quiere la cosa en Boyne, en plenas Gorgas del Tarn.

Empezamos con la visita al parque de Montpellier le Vieux, parque de caliza dolomita con rocas estilo “ruiniforme”. Hacemos los senderos del parque, aunque hay zonas de escalada que le dan mil patadas en cuanto a ruiniforme espectacular se refiere.

De vuelta nos vamos al Avern Armand, fabulosa gruta descubierta en el s.XIX, de increíbles formaciones. Hay que imaginarse la osadía de esa gente que descubrió semejantes maravillas a la luz de una vela!

Seguimos con ferratas: Hacemos la variante fácil de la ferrata de Boffi, excelente equipación, y buscamos información acerca de la de Limoux, pero nos aconsejan hacerla por la mañana debido al calor (fue el único día que hizo calor).

El lunes 12 amanece lluvioso! Hacemos la ruta en coche que aconsejan en el camping, en la que vemos los pueblos y parajes más representativos de la zona y sus espectaculares formaciones rocosas.

Al día siguiente quedamos con Ferran y Magali en el pueblo de Navacelles para ver el circo del mismo nombre y hacer una excursioncilla por allí. El día está feo y la lluvia es intermitente, pero nos decidimos a hacer una ruta circular hasta el molino de Fuox y volver por el otro lado del circo. Saliendo del molino nos cae la del pulpo y llegamos al coche calados. Una mirada completa al circo desde el mirador y para aprovechar la tarde nos vamos al pequeño pueblo templario de “La Covertoirade”, donde están haciendo animaciones medievales con torneos y todo y donde hace un frío del carajo!

El miércoles 13, nos vamos a La Malene y nos cogemos una canoa para hacer un circuito de 11 km río abajo. Nosotros, como somos más chulos que nadie, nos hacemos como 25 km, ya que vamos haciendo “S” a saco y chocándonos con todas las piedras que sobresalían del cauce, por difícil que fuera darles. Además, me pego una nata desde lo alto de la canoa que hace las delicias de un lugareño. Mel se lo pierde y sólo ve cuando saco la cabeza del agua. La experiencia genial, las agujetas también.

Por la tarde nos vamos a Roquefort (tanto remar da hambre) donde llegamos a tiempo para ver el último pase de las cavas de Papillon, donde explicaban la elaboración del famoso queso. Curiosidad: actualmente el propietario de la cava es catalán.

Seguimos nuestras andadas con una bonita excursión al Circo de ST. Marcelin (4 h más o menos).
El camino pasa por los pueblos “trogloditas” asentados en la roca en una ruta circular muy recomendable.

De vuelta, y para no apalancarnos, nos vamos directos al castillo de Pierelau, en estado de reconstrucción. La visita vale la pena (si eres un flipao de los castillos, claro) ya que conservan bastante bien las partes significativas.

El viernes 15, en principio, el día estaba destinado a hacer la ferrata de Licaoux y aprovechar la tarde en la cava de Peyraleu, pero amaneció muy negro y con ganas de lluvia, así que decidimos adelantar un día la partida y nos fuimos para la zona de Carcassone.

De camino pasamos por Beziers, donde resulta que estaban de FERIA con sus toros, churros, encierros, tapas… Resulta que una colonia española instauró allí una mezcla de sanfermines, fiesta flamenca y papeo catalán-valenciano. Pa’flip’ar!
Nos dimos un garbeo y nos fuimos a la caza del camping. Al segundo intento conseguimos la última plaza del camping de Limaux. Por los pelos!!!!

Iniciamos aquí el periplo de visitas de Castillos Cátaros con el Montsegur, fortaleza cargada de historia, por la quema de más de 200 cátaros a manos de las tropas Francas y del Papa de Roma (Dios será misericordia, pero la Iglesia…). Era un lugar que á mí me hacía mucha ilu visitar, pues es el lugar de inicio de las aventuras de “Los Hijos del Grial”. De lujo la explicación de la guía (para el que la entendía, claro).
Puivert: otro castillo cátaro, sin tanta leyenda pero bastante bien conservado. Qué le voy a hacer si soy un friki! Mi pobre niña aguantó lo que sólo aguantan los enamorados (o en su defecto los hipotecados a 30 años).

Jardín de Plantas Aromáticas de Limoux.

Empezamos el día en este fabuloso jardín, donde se han especializado en plantas aromáticas. Si bien, en cierto modo, es algo repetitivo, es impresionante la cantidad de especies que hay: salvias, geranios por miles, artemisas, verbenas, etc…, que desprenden fragancias desde anisadas al chocolate. Además de las aromáticas, había frutales, semprevivens, un bonito estanque y pequeñas zonas variadas

Rennes-le Chateu

Visita impulsada por la curiosidad del mito de Saunière. El pueblo en sí no tiene gran cosa y la visita a la Torre Magdala nos parece excesivamente cara, así que nos dimos la vuelta y seguimos de visita.

Acabamos el día con la vista del castillo de Puilaurens, situado en lugar estratégico sufrió algunas embestidas aragonesas. La construcción es espectacular, tanto por el enclave como por sus dimensiones y estado de conservación. Magnífico ejemplo de fortaleza defensiva.

Carcassone

Visita de la famosa y agobiante Citê medieval. Una maravilla mucho más bonita desde el exterior que desde el interior. Ante el perfil majestuoso de la ciudad amurallada desde la lejanía del puente de coches, el ajetreo turístico y la masificación de chiringuitos de todo tipo desvirtúan esta visita, en cierto modo obligada. Me agobié tanto que ni siquiera entramos en el castillo señorial.
Anécdota: mientras Montsegur resistió un sitio de 10 meses, Carcassone cayó a los 20 días por falta de agua. Tanta ostentación y tan poca funcionalidad!

Martes 19

Día dedicado de pleno a hacer excursiones por la zona, aprovechando la gran red de bucles que hay por la zona.

1. Bucle de St. Hilari: Partiendo del pueblo, cresteando se obtienen unas magníficas vistas de su famosa abadía.

2. Bucle de St. Policarpio: A pocos Km. de la anterior, parte del pequeño pueblo de St Policarpio, con bonita abadía semiderruida, para pasar por una serie de viñedos de las mil y una denominaciones de origen del lugar. Una pega? Demasiado asfalto!

Al día siguiente visitamos otro magnífico castillo cátaro: Peyrepertusse, erigido en una peña espectacular, era la última de las fortalezas francesas ante las primeras fortalezas aragonesas.
Se pueden ver dos castillos en uno, pues a su lado está el castillo de St. George, donde residió un tiempo el rey castellano Enrique de Trastamara, preparando la venganza contra su hermano Pedro el Cruel.

Para acabar el día visitamos al Gorges de Galamoux, espectacular garganta de altas paredes y estrecho cauce. La visita es rápida, pues es un corto paseo, y la vista es espectacular. Después Víctor me comentó que habíamos hecho ese barranco hacia algún tiempo (cosa que olvidé por completo).

Jueves 21

Dedicamos el día por completo a la región de Minerva. Visitamos la gruta de Cabrespine, una de las más grandes de Europa. Plagada de mil caprichos de la naturaleza sus formaciones presenta una serie de composiciones de cristales que aún son un misterio para el hombre.

Para acabar el día nos fuimos a Minerve, pueblo medieval catalogado como uno de los más bellos de Francia. Típicas callejas de piedra y perímetro amurallado, sufrió el asedio y los golpes de las temibles máquinas de guerra de Simón de Montfort, el terror de los cátaros. No desmerece la visita y además vende un rico vino de la tierra!

Viernes 22, el último día!

La idea era hacer una excursión el la zona de Minerve, en un pueblo llamado Castan, rodeado de bosque de castaños imponentes que nos maravilló en la jornada anterior. Lástima que el clima no estuviese de acuerdo con nosotros, amanece negro y con tintas de tormenta. Nos amedentramos y decidimos cambiar los planes: nos vamos a un garden (qué ruina!) y a hacer algunas compras que nos faltaban.

Por la tarde visitamos Alet-les-Bains, poblito medieval de tradición termal con una imponente abadía en ruinas. Paseamos por sus hermosas calles (nada tiene que envidiar a Minerve) y así, entre una lluvia intermitente, se nos hace la hora de volver.

Apaga y vámonos! =(

Al día siguiente metemos todo como se puede en el Superpeugeot y tomamos el camino de vuelta a casa y la normalidad.

El año que viene, si se puede, más!

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